Entonoces, quiero partir del hecho que para mi no ha sido nunca una preocupación estar con soledad. No soy de los que está con alguien para no estar solo. Conocer a una persona interesante, toma su tiempo y es un ejercicio medianamente interesante.
Hace poco conocí a una persona, hablamos varias veces por celular y por skype y así nos fuimos conociendo. Primero fue un café, hablamos y hasta ahí llegamos. Siempre creí que no le interesaba o algo así. Sorpresa la mía fue cuando me llamó y me dijo que estaba cerca a mi casa que ya pasaba por mi para que habláramos un rato. Como hombre difícil que soy, obviamente dije que si en el primer instante.
Las cosas pintaban serias y con buenas intenciones. Creo que nunca opuse resistencia a sus peticiones de hablar y vernos porque siempre idealicé que era el tipo de persona que siempre había soñado tanto física como emocionalmente. Tiene carisma, sentido del humor…y otras características que siempre buscamos todos. Ahí empecé a equivocarme y caer en el juego, cuando creí que podría estar llegado el amor de mi vida.
La siguiente semana fue la primera cita en su casa. Jueves 7:00 pm recibí la llamada y el mensaje fue el siguiente: No me siento muy bien, quiero hablar con alguien. ¿Por qué no vienes? Esta vez un poco más difícil yo dije que por el clima y la lluvia quería quedarme en mi cama. La insistencia fue mayor y accedió a recogerme. Caí otra vez. Llegamos, pedimos una pizza, comimos y nos fuimos a ver televisión. Ahí llegaron unos besos y unos abrazos y nada más. Pero suficiente para que yo empezara a equivocarme más y más. Ya pensaba en qué momento iba a concretar todo y lo feliz que sería. (Yo sé, bastante cursi.)
El fin de semana opté por buscar otro encuentro pero no fue exitoso. Tuve que rogar, perseguir y correr por un saludo para continuar con mi historia en mi cabeza. Aquí ya empecé a percibir que algo malo andaba sucediendo y que tal vez yo estaba más allá que acá.
Finalmente, accedió a un segundo encuentro. Fuimos a cine, desde la película todo iba mal; optó por ver Amanecer de la saga de Twilight. Después me invitaron a comer, y después a hablar y a una copa de vino en la casa. ¿Qué creen que dije que no? Pues si, dije que si. El vino llegó, nos fuimos para su cama, se fue la ropa, llegaron los abrazos y los besos y demás. Amaneció, llegó el desayuno y la ropa. Así fue la despedida. Salí como un gran idiota, no paraba de sonreír y pensaba en lo que había vivido esa vez, también pensaba en lo que podría venir. Manifesté mi felicidad por lo sucedido y sobretodo mi compromiso y seriedad (siempre llevando todo más allá). Pero pasé a ser el ser mas feliz del mundo al mas ignorado. Le hablaba por skype por WhatsApp y nunca me respondieron.
Aquí ya me di cuenta qué estaba pasando. Yo confundí todo y siempre esperé más (normal). Mientras que esa persona tal vez solo quería un momento agradable y alguien con quien conversar. Esto no es para darmelas de víctima ni emo, es solo para plantear varias conclusiones. En primer lugar un beso es más engañoso con un polvo. También que siempre hay tener claro la diferencia entre amigos y novios. La más importante es que hay una gran diferencia entre “one night stand” y el amor de la vida.